Atrás | Siguiente

 

ALL ABOUT VELÁZQUEZ

POR EL MORO JUAN

 

El problema más trascendental en la ejecución de las Meninas era el control del perro, que era muy inquieto. Velázquez tuvo que consumir altas dosis de valeriana con el fin de poder acabar el cuadro. Nuestro representante insigne contrató a un detective para conocer más a fondo el perfil psicológico del animal y el P.I.(private investigator) dedujo algo extrañísimo: el perro no hablaba o, mejor dicho, no comprendía el castellano, y así le recomendó: “si quiere controlarlo y acabar el puto cuadro de los cojones debe hablarle en inglés”. Pero el genial pintor sabía de idiomas lo que entiende miss América de mecánica del automóvil: Sit, plas y no plas pero sit eran las palabras mágicas para tal fin.

En el ambiente cortesano Velázquez, post-facto de su ansiosa experiencia con la mascota, encontró a mucha gente que de leer a Shakespeare, que por cierto escribía sus obras en inglés, habían educado (sit, plas no plas pero sit) al animal, y en las conversaciones de Velázquez con tales personas de alta alcurnia, el genial pintor exclamaba con cierta perplejidad: ¡¡Fuéramelodicho antes!! ¿Sábelo decir? ¿Sábelo decir?

Velázquez en la tienda de animales del centro de Madrid: “necesito un perro faldero pero... de raza..., quiero decir de alto pedigree”. Dependienta: “tenemos un caniche de competición” (el animal había pasado por una alta peluquería canina hacía unas horas y tenía más rizos que Samuel L. Jackson en Pulp Fiction). El pintor contestó: “lo siento pero lo encuentro demasiado barroco”. Fue entonces cuando Velázquez hizo un viaje relámpago hasta los barrios más marginales y conflictivos, como cuando Fellini y Passolini buscaban ideas para rodar “LAS NOCHES DE CABIRIA”, y fue allí, en Vallecas, donde Velázquez sustrajo a un enano un dócil pastor alemán protestante aquejado de anemia (presten atención a las Meninas), ocasionada por la pérdida de su puesto de trabajo tras una grave crisis en el sector económico ganadero, con la consecuente emigración de la especie animal; Velázquez, para compensar su hurto, le propuso que algún día le dedicaría un lienzo sobre un enano, que no conoce el afecto hasta que conoce a un animal de gran tamaño que le recuerda lo que él sentía en el pasado, y todo aquello le dolía, le dolía... como la primera vez que experimentó esa sensación y de ahí: “Like a Virgin”(Reservoir Dogs), perdón, quiero decir... “El enano de Vallecas”... de ahí surgió.

Velázquez, hombre sensible, vivió atormentado por la violencia desplegada hacia los enanos, por el desprecio a los reyes débiles mentales cuyas vidas inspiraron al realizador E. Zemeckis para la originalidad del film Forest Gump y su posteridad. ETC...

Este animal llegaba siempre con puntualidad y todos tenían que esperar a Nicolas Percusato y Mari Varbola por falta de medios de transporte de la época.

Hoy los tiempos han cambiado.

Si hoy viviera Velázquez una separación matrimonial, tendría probablemente que dar la mitad de sus obras de arte, el Palacio que debería tener y el perro de las Meninas, quedándose a vivir en un pequeño estudio. ¿Se habría interesado Norma Duval por su pincel? ¿Porque en aquella época también habían putas de lujo? ¿Habría utilizado su influencia del omni-potente y viril conde-duque de Olivares para hacerle chantaje a un político influyente (P.P-P.S.O.E), a los que el pintor pelotearía?

¿Velázquez? Porque... ¿qué se puede decir en favor de una mujer (Norma Duval) que ha sido capaz de nombrar a Fernando Esteso como padrino de uno de sus hijos (y si no, consulten la prensa especializada de divulgación..., la prensa rosa)?

Haríamos injusticia al ilustre artista en no rememorar esta brevísima entrevista que realizó una cocinera suya mientras ponía una olla al “baño-María”.

Entrevista que leyó el reputado Sanchez Dragó en uno de sus apasionantes programas en TV: “¿por qué pinta usted cuadros costumbristas... de costumbres?” Repuesta: “porque es la costumbre (en voz baja) no te jode la colega (recuperando la entonación) ¿Sábelo decir? Lo que no puedo hacer es poner a Charles Bronson disparando a una de las Meninas en la sien, seguro que algún crítico hablaría mal de mí, ¿sábelo decir? ¿Me entiende?”

Y así ponemos fin a nuestro programa de hoy sobre leyendas inimaginables de nuestra nación.

Influencias incuestionables de Las Meninas en:

--------------

Ciudadano Kane: en la profundidad de campo.

John Coltrane: en la pieza “Giant Steps” a partir de las Meninas.

En el sector-servicios: en la imagen del modelo o perfil de vigilantes y guardias de empresas de seguridad y miembros y funcionarios de la administración pública sugerida a través de las temáticas del artista.

 

© Esponjiforme Entertainment. Todos los derechos reservados. El plagio es un delito y será castigado con la pena de muerte. No somos comunistas.

Consulten sus dudas, dirijan sus insultos y hagan efectivas sus transferencias bancarias a través de nuestra dirección de correo:

esponjiforme@esponjiforme.com